Importancia de la radio de provincia
Por Johnny Rosario
Sección La Tarde Alegre, columna de Espectáculos, periódico Última Hora, página 28.Martes 1 de Agosto de 1989.
Rodolfo J. Lama Jaar, propietario de Radio Barahona. Así como lo hizo él, pudimos contar siempre, durante nuestra presidencia en el Círculo de Locutores Dominicanos, con el respaldo de los radiodifusores de la capital y del interior del país.
"Recientemente el Departamento de Comunicación Social de la Universidad Organización & Métodos (O&M) celebró un panel en el que se debatió, entre otros asuntos relativos a la comunicación, la influencia de la Radio en la Provincia, tema que me correspondió exponer.
A grandes rasgos destaqué la subestimación que se genera sobre la importancia de la radio en la provincia con relación a este medio en la capital.
Que para las campañas publicitarias, políticas o de cualquier género, independientemente del éxodo masivo que se produce de las provincias y los campos a la capital, lo que significa una baja sensible en la población, y lógicamente un incremento en la de la metrópoli, debe tomarse en cuenta el gran rol que desempeña la radio provincial. Veamos:
Provincias
La generalidad de los pobladores de las provincias escuchan las estaciones locales por razones de potencia y claridad de las señales. Por ejemplo, el relieve accidentado del territorio dominicano en las zonas que cruzan las cordilleras Central y Septentrional, provoca que las señales transmitidas por la mayoría de las estaciones radiales de Santo Domingo no alcancen los puntos provinciales, algunos de ellos asentamientos establecidos en valles de nuestra geografía. De ahí la necesidad de concertar cadenas nacionales o el uso de relevo. 
Adquiere mayor importancia la radio de provincia ya que, salvo el caso de Santiago y las principales provincias, no existen en muchos lugares del interior otros medios masivos como la prensa y la televisión, lo que le deja campo abierto al invento de Marconi.
El oyente de provincia y de las regiones rurales prefiere escuchar al locutor que le es familiar, porque le ven y conocen.
Frontera
Del mismo modo manifestamos que la "invasión radial y televisiva" desde Haití prácticamente no existe, en contraste con la "invasión pacífica, personal y directa" que sucede a diario a través de nuestras fronteras, sin perspectiva alguna de que las autoridades dominicanas tomen acciones efectivas para  controlarla mediante regulaciones efectivas y justa,s respetando los derechos humanos de nuestros hermanos y vecinos. La "invasión hertziana" desde Haití no influye en nuestros pobladores de la Línea Fronteriza producto de la diferencia de lenguas entre las dos naciones, siamésicamente unidas por la naturaleza y las circunstancias históricas.
A manera de ejemplo dijimos que si se hace un sondeo por toda la frontera, a ambos lados, podríamos comprobar que los campesinos haitianos bailan, escuchan música que incluyen bachata y merengues típicos dominicanos, situación que no se produce, que se sepa, en esta parte oriental. Esto así, porque es más fácil encontrar a un haitiano hablar español que un dominicano interpretar el dialecto del hermano país. Por lo tanto, cualquier influencia cultural haitiana en nuestro territorio es producida directamente o por relación personal.
Aún así exhorto a que el Estado ponga mayor atención a la radio de la frontera, toda vez que este medio presta un servicio vital para la preservación de nuestros valores culturales y de identidad.
Expresamos nuestra preocupación por la influencia de los medios audiovisuales de Puerto Rico en una amplia zona de la región oriental del país. Que en tal sentido tanto el Estado como el sector privado deben fortalecer la radio y la televisión en esa región a fin de preservar nuestra identidad cultural.
Concluimos diciendo que si se respalda con publicidad y facilidades técnicas la radio de las provincias, este medio tan importante podría superar aún más su gran papel. Que quienes administran el espectro radioeléctrico tienen también la responsabilidad de garantizarles a todos en el país la calidad del servicio radial en lo tocante a la programación, asegurando transmitir a través del contenido una buena educación, orientación efectiva, entretenimiento sano, e información verás y rápida.
En el caso de la radio del interior del país, ésta, con una efectiva orientación que preserve los valores del hombre y mujer del campo, reduciendo contenidos destinados para ambientes propios de las metrópolis, que tienden a promover "valores" fantasiosos, cargados de vanidades e ilusiones falsas, podría contribuir a reducir el explosivo éxodo del campo a la ciudad y, por ende, aumentar el amor y apego del ciudadano de las zonas rurales por el terruño y el interés por generar el fruto que proviene de él".