Entrevista a Felipe Gil Locutor Comercial
Por Johnny Rosario
Para la revista El Locutor
Felipe Gil
Fernando Casado
La rama de la locución comercial del país cuenta con un verdadero profesional que en los últimos tiempos se ha dedicado además al campo de la publicidad; ese locutor es Felipe Gil. 
Para conversar con él nos apersonamos a su oficina en E. León Jiménez, y el siguiente fue el cuestionario que desarrollamos:
INICIOS EN LA RADIO
"Di mis primeros pasos en la radio propiamente en 1966 en Radio Antillas junto a Fernando Casado. Digo que di mis primeros pasos en la locución propiamente hablando porque ya trabajaba en radio, pero como actor de radionovelas en el cuadro de comedias de Radio Televisión Dominicana, desde 1963 hasta 1965. Ese año hicimos una pausa por la guerra civil y luego, a raíz del ascenso al poder del Dr. Balaguer el cuadro de comedias de RTVD fue anulado por completo con la cancelación del grupo de actores. Después Fernando Casado pasó a dirigir a Radio Antillas y me invitó a trabajar con él en un programa que se transmitía a las 9:00 de la noche. Así me inicié en la locución radial.
A mí nunca me interesó la locución. Mario Emilio Pérez, ese destacado humorista criollo, íntimo amigo mío, insistía siempre para que me dedicara a estudiar esa profesión, hasta que un día mientras grabábamos una novela en Radio Televisión Dominicana, en 1964, Fernando Casado, jefe de locutores en esa estación radial del Estado interrumpió la grabación para comunicarnos que tenía que ausentarse porque debía presidir la comisión examinadora de locutores que se reunía ese día en uno de los estudios de esa emisora. Recuerdo que Víctor Fernández y yo le preguntamos por curiosidad si podríamos examinarnos, y Fernando nos dijo que sí, y así lo hicimos.
Recuerdo que le dije: Víctor, bajemos a ver cómo es la cuestión de los exámenes y tratemos de tomarlo, nadie sabe el beneficio que podrá traerle eso a uno. Efectivamente bajamos y nos examinamos ambos. El examen de ese día fue oral y muy fácil; nos dieron a leer un poema que me lo sabía de memoria, pero el escrito, que lo hacía Humberto Soto Ricart, estaba lleno de curiosidades. Recuerdo también que la primera pregunta que vi decía dónde se hizo la primera aguja; creo que ni Humberto lo sabía. Entonces le dije a Fernando: Mira, si es por ese estilo que viene el examen escrito me quemé aquí mismo. Pues Fernando fue consecuente conmigo y con un poquito de ayuda pasé también el examen escrito que fue a base de curiosidades más que de cultura general. Sin lugar a dudas que al amigo Humberto se le iba la mano con esos exámenes. Así conseguí el carnet de locutor.
Cuando Fernando pasó a dirigir Radio Antillas le vino a la memoria que Víctor Fernández y yo teníamos nuestros carnets y nos llamó a laborar en esa emisora, y ahí estuve sin interrupción hasta 1976, años en que ingresé a E. León Jiménez donde trabajo. Hoy, mis preocupaciones en esta empresa me impiden trabajar como locutor en cabina.
En Radio Cristal trabajé por espacio de un año y luego en una reducción de personal que se hizo por asuntos económicos salí de esa pasando unos meses después al noticiario Reportero Universal. Ahí duré por espacio de un año hasta que Nobel Alfonso, director artístico de Radio Cristal, que me había prometido que iba a prescindir de mis servicios, pero que tan pronto la emisora se recupere me volvería a llamar, efectivamente me llamó e ingresé de nuevo llegando a ser subdirector, director de prensa, director de locutores; en fin, hice muchas funciones en esa radioemisora de la capital. Ahora bien, después que salí de ahí no he vuelto a trabajar en ninguna emisora como locutor de planta.
FELIPE GIL EN EL MUNDO COMPLICADO DE LA PUBLICIDAD
-¿Qué motivó que te fueras inclinando de actor a locutor y luego cayeras al campo de la publicidad?
-Eso se debe a Nandy Rivas fundamentalmente. Nandy era gerente de publicidad de E. León Jiménez en esa época; recuerdo que estaba dedicado únicamente a la locución comercial, y la verdad era que me alcanzaba para vivir más o menos cómodamente, pero estaba atravesando por una crisis moral en ese entonces; me sentía como que no estaba trabajando. Por cierto que no estaba en el teatro en esa época, sólo hacía anuncios. 
En esos tiempos me levantaba a las 10:00 de la mañana, me iba a hacer algún comercial a cualquiera agencia que me llamara. Si tenía un compromiso me levantaba, si no me quedaba acostado hasta el mediodía. Estaba atravesando por una crisis moral, pues sentía que no estaba realizando ninguna función y que la vida me la estaba ganando demasiado fácil. Fue entonces que Nandy Rivas me llamó y me ofreció el cargo de encargado de medios de la empresa. Eso aconteció en 1976. Al principio no me convenció mucho; era algo totalmente nuevo para mí y no era muy remunerativo; pero aunque no me entusiasmó la proposición no le dije que no, sino que le pedí me diera tiempo para pensarla.En eso vuelvo a visitar a Mario Emilio Pérez; conversé con él y éste me dijo: Por qué no hablas con Nandy y le pregunta si te permiten seguir grabando cada vez que tengas un compromiso, así entonces tú podrías aceptar el trabajo y tener las dos cosas; así lo hice y Nandy lo aceptó. A raíz de esa conversación me convencí que debía entrar a una empresa grande como esta.
Para esa época no había gran competencia en el campo de la publicidad; yo diría que entonces era que estaba comenzando esa competencia. Pues bien, a poco tiempo quedé cautivado con E. León Jiménez, porque es un ambiente de mística. Encontré un equipo de gente trabajando relativamente con pocos recursos pero con mucho entusiasmo, mucho talento; y haciendo un esfuerzo increíble por hacer las cosas bien.
-De seguro que para ahondar en el campo de la publicidad tuviste que capacitarte por medio de cursos e investigaciones.
-Claro, a pesar de que penetrar a esta compañía equivale entrar a una verdadera escuela, porque trabajar con un hombre de tanta experiencia como Nandy Rivas significa mucho.
-¿Cuál era el papel de Nandy?
-Gerente de publicidad y yo encargado de medios; por cierto que entré a sustituir a Víctor Víctor. Él estaba renunciando a la publicidad para dedicarse de nuevo a su carrera artística y yo renunciaba a la carrera artística para dedicarme a la publicidad.
Al entrar aquí mi primer mentor fue Nandy Rivas y luego me decidí a trabajar por mi cuenta, empezando a conocer los secretos de esta profesión de la cual creo que nadie sabe nada, es una profesión bastante difícil.
Pues bien, hice cursos tanto dentro como fuera del país; por ejemplo, uno de una agencia de Venezuela sobre publicidad, otros cursos de medios y de investigación. Lo principal es estar dispuesto al trabajo. Es igual que el teatro, que los actores no se hacen en la escuela, sino en el escenario.
-Felipe, tenemos entendido que aparte de la publicidad te dedicas a la lectura de comerciales en partidos de béisbol.
-Sí, yo nunca he dejado la locución por completo, y no solamente trabajo en la Cadena Azul de los Tigres del Licey, sino también en las transmisiones de baloncesto; y he seguido grabando mis comerciales, no solamente para productos de mi compañía, sino también para otras empresas que me honran utilizándome como locutor para promocionar sus productos.
FELIPE GIL NOS HABLA DE LA PUBLICIDAD EN NUESTRO PAÍS
En la publicidad creo que vamos progresando; lógicamente no tenemos el adelanto de países tan grande como Estados Unidos, porque nos faltan los recursos, sobre todo técnicos y económicos, pues a la hora de hacer un presupuesto, un comercial en ese país cuesta aquí lo que una empresa cualquiera invierte todo el año en publicidad. A veces es más difícil ser publicista en República Dominicana que en cualquier otro país, con la carencia de recursos económicos y técnicos. Aquí hay limitaciones a la creación, pero en un país como Estados Unidos cualquier cosa que uno se imagine se puede realizar con dinero.
Mientra allí un comercial cuesta unos cincuenta mil dólares, ese es el presupuesto de publicidad de muchas empresas de aquí durante todo el año; entonces de por sí eso es una limitación que tiene el creativo en nuestro país; por esa realidad, a la hora de desarrollar una idea tiene que pensar si se puede o no se puede hacer; con qué cantidad de dinero cuenta; si lo que se propone con el dinero alcanza para realizarlo; todo eso son trabas que se le ponen a la creación.
FELIPE GIL HABLA SOBRE NUESTRA ORGANIZACIÓN CÍRCULO DE LOCUTORES DOMINICANOS.
Cuando cuestionamos a Felipe en relación al verdadero papel que corresponde a nuestra organización, fue muy explícito y preciso al externar:
Creo que la directiva actual está trabajando bien. Tengo entendido que se están dando pasos para aglutinar a todos los locutores, no importa el tiempo que tengan desarrollando su labor en la radio. Precisamente esa ha sido mi única objeción al Círculo, que limitaba la participación de los locutores que tuvieran determinada cantidad de años ejerciendo la profesión.
Indudablemente, era una traba que creaba una élite, y yo no veía la razón para que eso sucediera; y creo que aunque AMUCABA contempla a los locutores como afiliados, éstos necesitan un gremio, una asociación, una entidad, lo que sea, para que luche por sus derechos; y si se están dando esos pasos, entonces esto se conseguirá en un futuro cercano. Todos los locutores deben estar agrupados bajo una misma institución. Sólo de esa manera pueden lograrse muchas cosas.
Voy a citar un ejemplo: Yo dije que estoy alejado del trabajo de cabina, pero me mantengo vigente en la locución comercial, y sé que no existe una tarifa para la grabación de anuncios. Grabar un comercial todavía se hace en nuestro país  como comprar en el mercado: Regateando.
Señores, esa situación debemos arreglarla; debemos establecer un precio mínimo para las grabaciones. Si es para radio, una cantidad equis; si es para radio, televisión y cine, otra cantidad. Pero eso sólo se logra si los locutores estamos unidos; porque si se exige una cantidad de dinero por una grabación y el publicista tiene la conciencia de que hay cincuenta o doscientos locutores que lo hacen por el 50% de lo que está pidiendo, lo más probable que te diga.... bueno, yo quería en principio que tú lo hicieras porque me gusta tu estilo, pero olvídate de eso, y se buscan otro locutor. Pero cuando estemos unidos y establezcamos una tarifa que nos sirva a todos, entonces será diferente la cosa; cuando se establezca esa tarifa a que me refiero, que le permita a uno, más o menos sacar de qué vivir y darle el resto a la institución, entonces estaremos marchando bien.
Por ejemplo, por ahí suenan grabaciones que la hice hace seis, siete y hasta diez años, y ahora las he escuchado en el interior del país. Eso es un crimen; en esa época las pagaban a unos $75.00 y hasta a $50.00 (pesos dominicanos), pero tienen diez años usándolas.
Aquí debería grabarse como en todos los países, que se le paga a uno por la grabación durante un período de tiempo determinado, que normalmente son tres meses, pues al cabo de ese tiempo reglamentado, si se decide continuar usándola, se le paga entonces el 50%, tal vez el 75%, y si a los seis meses, supongamos, todavía piensan seguir usándola, también tienen que volverte a pagar; y mientras la estén usando deben pagarte; pero además, si el locutor ha fallecido, entonces se les paga a sus familiares mientras se use su voz.
Yo estoy de acuerdo en que se establezca una tarifa para las grabaciones, y que se respete; pero los primeros que debemos respetarla somos nosotros mismos. Los locutores incurrimos a veces en ese grave error, grabar más barato para que nos utilicen; así nos estamos haciendo un daño gravísimo. Otro de los puntos importantes debe ser una meta del Círculo, la cual es alcanzar un sueldo mínimo para los locutores por horas laboradas.
-Cuando preguntamos a Gil respecto a si ese papel debe jugarlo el Círculo de Locutores Dominicanos, él respondió:
-Debe jugarlo la institución que agrupe a todos los locutores, y creo que el CLD está llamado a ser en un futuro no muy lejano, la institución que va a representar a todos los locutores de este país, porque es una entidad que tiene todo su tiempo dedicado a los locutores; no está pensando en otra cosa; creo que AMUCABA ha hecho un buen papel, pero tiene que defender al locutor, al músico, al cantante, etc., pero la institución que representa al locutor de manera especial es el Círculo de Locutores Dominicanos.
locutor:Dale valor a tu voz