Locutor deportivoPor Moisés -Johnny- Rosario
Para la revista El Locutor
Para la revista El Locutor
Moisés -Johnny- Rosario mientras tomaba nota de las declaraciones formuladas por el locutor Billy Berroa para ese medio de difusión del Círculo de Locutores Dominicanos, Inc.
Juntos, en un encuentro del Círculo de Locutores Dominicanos, Billy Berroa, Cuqui Córdoba, Moisés -Johnny- Rosario, y Osvaldo Cepeda y Cepeda.
Homero León Díaz, Cuqui Córdoba, Chuchú Puello, y Billy Berroa
El Internacional, Billy Berroa.
Una de las glorias de la narración deportiva conque cuenta el país es Billy Berroa, a quien logré entrevistar para la tercera edición de la revista El Locutor. Lo que sigue proviene de informaciones que previamente conocía del personaje entrevistado, pero mayormente fruto de dicho conversatorio.
Porfirio Antonio Berroa Carbucia (Billy) nació en la ciudad de San Pedro de Macorís el 27 de febrero de 1928.
Billy Berroa, Serie 23, se inició en la radio como aficionado en la emisora HI-1J de San Pedro de Macorís. Pasó a laborar como profesional en La Voz Dominicana en 1950, año en que se mudó a la Capital.
Probablemente, una faceta desconocida de este narrador deportivo, poseedor de una agradable voz y destacado por su inigualable estilo, es la de cantante, actividad a la que se dedicó durante los primeros años de su juventud participando como miembro de un grupo musical formado con compañeros de estudios de la escuela Normal.
En 1959, Billy incursionó en el campo de las noticias a través de La Voz del Trópico junto a Lilín Díaz. Más tarde trabajó en HIG en programas musicales junto a Alfonso Martínez.
Berroa, a quien le conocen por el título "El Internacional" por su capacidad demostrada como narrador de lides deportivas en otras partes del mundo, comenzó a intervenir en la locución deportiva cuando don Pedro Julio Santana le dio la oportunidad de trabajar en radio HIX de la Capital, de la cual era director.
Las transmisiones de los juegos de Grandes Ligas, a través del sistema de recreación fueron iniciadas por La Voz de Trópico en 1957. Esas transmisiones pasaron a realizarse el siguiente año por Radio Deportiva Handicap, que operaba desde la calle Isabel la Católica de Santo Domingo, la cual fue absorbida después por Radio Caribe, que fue un vehículo de propaganda del gobierno de Trujillo y que se identificaba con el slogan "La emisora que da la vuelta al mundo". Por lo tanto las transmisiones continuaron por ese medio hasta 1961, año en que Radio Caribe fue incendiada.
En 1963 comenzó a narrar los juegos de Grandes Ligas a través de Radio Universal junto a Ellis Pérez, Tomás Troncoso y Max Álvarez, utilizando por primera vez en el país el sistema de teletipos.
ANÉCDOTA SOBRE DE DICHAS TRASMISIONES DEPORTIVAS:
Ese encuentro con Billy Berroa fue para mí muy significativo, porque en mi mocedad fui un asiduo seguidor de los juegos de béisbol de Grandes Ligas cuando él, Tomás Troncoso, Max Álvarez y Elis Pérez, los transmitían desde los estudios de Radio Universal, por lo cual tuve la oportunidad de contarle al "Internacional" la siguiente anécdota relacionada con sus narraciones a partir de las informaciones que ese grupo de profesionales del micrófono recibía por teletipos desde los Estados Unidos.
De conformidad con las horas de celebración de los juegos en Estados Unidos, cuando estos se generan en ciudades de la costa oriental norteamericana, comúnmente las transmisiones se efectuaban y se efectúan en horarios crepuscular y nocturno, es decir, al atardecer y a prima noche. Yo seguía los partidos de béisbol a través de estos magníficos locutores dominicanos por Radio Universal o desde Puerto Rico, cuyas emisoras de Ponce, San Juan o Mayagüez las sintonizaba desde mi hogar en Barahona, en el suroeste de República Dominicana. Desde la "isla del encanto" escuchaba al cubano Rafael (Felo) Ramírez, quien también transmitía sus narraciones utilizando el sistema del teletipo e, incluso, según él mismo cuenta, utilizando el teléfono, narrando a partir de las palabras recibidas por uno u otro medio y, además, muchas veces, haciendo narraciones en vivo y directo desde Estados Unidos.
Porfirio Antonio Berroa Carbucia (Billy) nació en la ciudad de San Pedro de Macorís el 27 de febrero de 1928.
Billy Berroa, Serie 23, se inició en la radio como aficionado en la emisora HI-1J de San Pedro de Macorís. Pasó a laborar como profesional en La Voz Dominicana en 1950, año en que se mudó a la Capital.
Probablemente, una faceta desconocida de este narrador deportivo, poseedor de una agradable voz y destacado por su inigualable estilo, es la de cantante, actividad a la que se dedicó durante los primeros años de su juventud participando como miembro de un grupo musical formado con compañeros de estudios de la escuela Normal.
En 1959, Billy incursionó en el campo de las noticias a través de La Voz del Trópico junto a Lilín Díaz. Más tarde trabajó en HIG en programas musicales junto a Alfonso Martínez.
Berroa, a quien le conocen por el título "El Internacional" por su capacidad demostrada como narrador de lides deportivas en otras partes del mundo, comenzó a intervenir en la locución deportiva cuando don Pedro Julio Santana le dio la oportunidad de trabajar en radio HIX de la Capital, de la cual era director.
Las transmisiones de los juegos de Grandes Ligas, a través del sistema de recreación fueron iniciadas por La Voz de Trópico en 1957. Esas transmisiones pasaron a realizarse el siguiente año por Radio Deportiva Handicap, que operaba desde la calle Isabel la Católica de Santo Domingo, la cual fue absorbida después por Radio Caribe, que fue un vehículo de propaganda del gobierno de Trujillo y que se identificaba con el slogan "La emisora que da la vuelta al mundo". Por lo tanto las transmisiones continuaron por ese medio hasta 1961, año en que Radio Caribe fue incendiada.
En 1963 comenzó a narrar los juegos de Grandes Ligas a través de Radio Universal junto a Ellis Pérez, Tomás Troncoso y Max Álvarez, utilizando por primera vez en el país el sistema de teletipos.
ANÉCDOTA SOBRE DE DICHAS TRASMISIONES DEPORTIVAS:
Ese encuentro con Billy Berroa fue para mí muy significativo, porque en mi mocedad fui un asiduo seguidor de los juegos de béisbol de Grandes Ligas cuando él, Tomás Troncoso, Max Álvarez y Elis Pérez, los transmitían desde los estudios de Radio Universal, por lo cual tuve la oportunidad de contarle al "Internacional" la siguiente anécdota relacionada con sus narraciones a partir de las informaciones que ese grupo de profesionales del micrófono recibía por teletipos desde los Estados Unidos.
De conformidad con las horas de celebración de los juegos en Estados Unidos, cuando estos se generan en ciudades de la costa oriental norteamericana, comúnmente las transmisiones se efectuaban y se efectúan en horarios crepuscular y nocturno, es decir, al atardecer y a prima noche. Yo seguía los partidos de béisbol a través de estos magníficos locutores dominicanos por Radio Universal o desde Puerto Rico, cuyas emisoras de Ponce, San Juan o Mayagüez las sintonizaba desde mi hogar en Barahona, en el suroeste de República Dominicana. Desde la "isla del encanto" escuchaba al cubano Rafael (Felo) Ramírez, quien también transmitía sus narraciones utilizando el sistema del teletipo e, incluso, según él mismo cuenta, utilizando el teléfono, narrando a partir de las palabras recibidas por uno u otro medio y, además, muchas veces, haciendo narraciones en vivo y directo desde Estados Unidos.
Cierta tarde de 1963, muchos dominicanos estaban muy atentos a un partido de béisbol que era transmitido por Radio Universal y narrado por Berroa, con los comentarios y comerciales a cargo de sus compañeros ya mencionados.
La razón de tanto interés por ese partido era que ese día tomaba acción Felipe Rojas Alou, el primer pelotero dominicano en jugar regularmente en Grandes Ligas, compartiendo los jardines con uno de sus hermanos, Mateo o Jesús Rojas Alou. Me parece que no fueron aquellos dos o tres juegos memorables en los que los tres miembros de la misma familia y del mismo país cubrieron los tres jardines derecho, central e izquierdo en un mismo partido y con un mismo equipo de béisbol de las ligas mayores, en este caso los Gigantes de San Francisco, pero de todas formas en el Caribe los juegos en los que ellos participaban causaban mucha sensación y gran audiencia.
Aquel día había comprobado en mi búsqueda por el dial del radio de pilas recién comprado que el juego al que me refiero lo estaban transmitiendo también el narrador Felo Ramírez directamente y en vivo a través de una estación de Puerto Rico, por un lado, y por otro Radio Universal, pero esta estación lo hacía de manera diferida, con un retraso de algunas dos entradas (innings en inglés).
Después de haber escuchado una considerable porción del juego de béisbol, en vivo en Estados Unidos, transmitido desde Puerto Rico, fui a comprar algo al colmado de la barriada de Barahona atendiendo un mandado de mi madre. Al llegar al lugar, su dueño, mientras atendía a los clientes, se mantenía muy atento y con emoción escuchando aquella transmisión por Radio Universal de Santo Domingo y, por las razones explicadas, la narración sobre cada jugada y toda acción se hacía a partir de las informaciones recibidas por medio del teletipo. Como desde temprana edad aspiraba a ser locutor yo estaba plenamente convencido de que la transmisión por Radio Universal no era en vivo y que el ruido y la algarabía de los fanáticos era producto de una grabación; pero el vecino sólo sabía que estaba disfrutando de su juego.
Como yo ya había escuchado en vivo gran parte de ese juego por la estación puertorriqueña, podía fácilmente predecirle al vecino lo que iba a ocurrir en cada jugada de esa transmisión que tenía cierto retraso, como ya he explicado.
El vecino del colmado quedaba sorprendido toda vez que en cada jugada yo le adelantaba con precisión, por ejemplo, que Fulano será ponchado, Mengano bateará un sencillo y se robará la segunda base; Zutano bateará un jonrón y Perencejo pichará los dos siguientes innings sin hits, lo cual así sucedía. Fue muy divertida la ocurrencia, pero de todas maneras al final le aclaré a mi querido vecino y compañero de audiencia el por qué de ese interesante fenómeno de la comunicación radial, lo cual le pareció interesante y agradeció que se lo explicara. A partir de ese momento fuimos amigos y sus atenciones cuando le compraba fueron indudablemente mejores.
AVANZAN LAS TRANSMISIONES A TRAVÉS DEL GRUPO DE PROFESIONALES DE LA LOCUCIÓN DEPORTIVA DOMINICANA
Nos cuenta Billy Berroa que, a través de Radio Universal, se efectuó por primera vez en la historia de la radio nacional la transmisión de un juego de Grandes Ligas directo y en vivo; eso fue desde el Shea Stadium de New York. También que pasó a presidir la Cadena Gigante del Circuito Internacional Deportivo, que este año transmitió en vivo y directo y con carácter exclusivo los play off de las ligas Americana y Nacional, y la Serie Mundial. Esta cadena está formada además por otros destacados comentaristas y narradores deportivos, Félix Acosta Núñez, Jorge Burnigal y Osvaldo Cepeda y Cepeda.
"El Internacional" no solamente ha narrado encuentros de béisbol, sino además de boxeo, de golf, pesca, natación, ciclismo, y otras disciplinas deportivas, lo que demuestra su gran capacidad y profesionalismo.
Al abordar sobre tema de la rama de la locución escogida por él, nos dijo: "El campo de la radio deportiva es muy interesante y bien remunerado, pero a la vez requiere mucha dedicación, porque el conocimiento del deporte es parte importante para la realización de un buen trabajo profesional como éste".
Y siguió: "Laborar como locutor deportivo me ha dado la oportunidad de conocer muchos países y figuras del deporte mundial".
Señala también como sus mejores momentos de su carrera, hasta ahora, el haber transmitido directamente desde Zaire, África Ecuatorial, la pelea por el título mundial de los pesados, entre George Foreman y Muhammad Ali; la competencia por el título Mini Mosca entre el dominicano Héctor Meléndez y el coreano Sum Yum King, desde Seúl, capital de Corea del Sur; la histórica pelea entre Sugar Ray Leonard y Tommy Heams, desde Las Vegas, Nevada; la Copa Mundial de fútbol junto a Max Álvarez; las Olimpiadas de Munich y de Montreal, y varias series mundiales de béisbol de Grandes Ligas, incluyendo la última entre Cardenales de San Luis y Cerveceros de Milwaukee.
Así es Porfirio Antonio Berroa y Carbucia (Billy), todo un maestro de la narración deportiva.
La razón de tanto interés por ese partido era que ese día tomaba acción Felipe Rojas Alou, el primer pelotero dominicano en jugar regularmente en Grandes Ligas, compartiendo los jardines con uno de sus hermanos, Mateo o Jesús Rojas Alou. Me parece que no fueron aquellos dos o tres juegos memorables en los que los tres miembros de la misma familia y del mismo país cubrieron los tres jardines derecho, central e izquierdo en un mismo partido y con un mismo equipo de béisbol de las ligas mayores, en este caso los Gigantes de San Francisco, pero de todas formas en el Caribe los juegos en los que ellos participaban causaban mucha sensación y gran audiencia.
Aquel día había comprobado en mi búsqueda por el dial del radio de pilas recién comprado que el juego al que me refiero lo estaban transmitiendo también el narrador Felo Ramírez directamente y en vivo a través de una estación de Puerto Rico, por un lado, y por otro Radio Universal, pero esta estación lo hacía de manera diferida, con un retraso de algunas dos entradas (innings en inglés).
Después de haber escuchado una considerable porción del juego de béisbol, en vivo en Estados Unidos, transmitido desde Puerto Rico, fui a comprar algo al colmado de la barriada de Barahona atendiendo un mandado de mi madre. Al llegar al lugar, su dueño, mientras atendía a los clientes, se mantenía muy atento y con emoción escuchando aquella transmisión por Radio Universal de Santo Domingo y, por las razones explicadas, la narración sobre cada jugada y toda acción se hacía a partir de las informaciones recibidas por medio del teletipo. Como desde temprana edad aspiraba a ser locutor yo estaba plenamente convencido de que la transmisión por Radio Universal no era en vivo y que el ruido y la algarabía de los fanáticos era producto de una grabación; pero el vecino sólo sabía que estaba disfrutando de su juego.
Como yo ya había escuchado en vivo gran parte de ese juego por la estación puertorriqueña, podía fácilmente predecirle al vecino lo que iba a ocurrir en cada jugada de esa transmisión que tenía cierto retraso, como ya he explicado.
El vecino del colmado quedaba sorprendido toda vez que en cada jugada yo le adelantaba con precisión, por ejemplo, que Fulano será ponchado, Mengano bateará un sencillo y se robará la segunda base; Zutano bateará un jonrón y Perencejo pichará los dos siguientes innings sin hits, lo cual así sucedía. Fue muy divertida la ocurrencia, pero de todas maneras al final le aclaré a mi querido vecino y compañero de audiencia el por qué de ese interesante fenómeno de la comunicación radial, lo cual le pareció interesante y agradeció que se lo explicara. A partir de ese momento fuimos amigos y sus atenciones cuando le compraba fueron indudablemente mejores.
AVANZAN LAS TRANSMISIONES A TRAVÉS DEL GRUPO DE PROFESIONALES DE LA LOCUCIÓN DEPORTIVA DOMINICANA
Nos cuenta Billy Berroa que, a través de Radio Universal, se efectuó por primera vez en la historia de la radio nacional la transmisión de un juego de Grandes Ligas directo y en vivo; eso fue desde el Shea Stadium de New York. También que pasó a presidir la Cadena Gigante del Circuito Internacional Deportivo, que este año transmitió en vivo y directo y con carácter exclusivo los play off de las ligas Americana y Nacional, y la Serie Mundial. Esta cadena está formada además por otros destacados comentaristas y narradores deportivos, Félix Acosta Núñez, Jorge Burnigal y Osvaldo Cepeda y Cepeda.
"El Internacional" no solamente ha narrado encuentros de béisbol, sino además de boxeo, de golf, pesca, natación, ciclismo, y otras disciplinas deportivas, lo que demuestra su gran capacidad y profesionalismo.
Al abordar sobre tema de la rama de la locución escogida por él, nos dijo: "El campo de la radio deportiva es muy interesante y bien remunerado, pero a la vez requiere mucha dedicación, porque el conocimiento del deporte es parte importante para la realización de un buen trabajo profesional como éste".
Y siguió: "Laborar como locutor deportivo me ha dado la oportunidad de conocer muchos países y figuras del deporte mundial".
Señala también como sus mejores momentos de su carrera, hasta ahora, el haber transmitido directamente desde Zaire, África Ecuatorial, la pelea por el título mundial de los pesados, entre George Foreman y Muhammad Ali; la competencia por el título Mini Mosca entre el dominicano Héctor Meléndez y el coreano Sum Yum King, desde Seúl, capital de Corea del Sur; la histórica pelea entre Sugar Ray Leonard y Tommy Heams, desde Las Vegas, Nevada; la Copa Mundial de fútbol junto a Max Álvarez; las Olimpiadas de Munich y de Montreal, y varias series mundiales de béisbol de Grandes Ligas, incluyendo la última entre Cardenales de San Luis y Cerveceros de Milwaukee.
Así es Porfirio Antonio Berroa y Carbucia (Billy), todo un maestro de la narración deportiva.
Billy Berroa
César Pichardo, maestro de ceremonia de esa noche, junto a Milagros Holguín, sonríe mientras Osvaldo Cepeda Cepeda entrega el trofeo Micrófono de Oro al narrador Billy Berroa.